Dulce Pats
Hace 2 semanas
La sucursal de la plaza es muy bonita, ya que está muy cerca de la fuente y queda muy bien para ir en la tarde si lo que quieres es algo muy tranquilo, el sol pega al restaurante y la puesta puede ser vista desde este o en la noche, para reuniones con amigos o en pareja.
El servicio es regular, normalmente en la tarde hay buen servicio, son más atentos y amables, te ponen una entrada de una especie de hoja de arroz salada y ya en la noche no lo hacen (probablemente el restaurante no lo da en este turno), en la noche son un poco más descuidados, nos han tocado un par de situaciones incómodas.
La comida es muy rica y de una porción bastante generosa, los platos muy bien presentados, casi siempre pedimos Yakimeshi de arrachera o el mixto, Mango Roll, gyozas y kushiages de plátano y queso. Los postres dejan mucho que desear son ricas, aunque un poco secos los que tienen de base pan y el cheesecake que pedimos se sentía tibio, la parte de la galleta casi se estaba desmoronando, no tienen una buena presentación que vaya con la imagen del restaurante y poner mensajes en los platos se ve de pésimo gusto.
Las bebidas muy bien preparadas, reiterando el punto anterior, en la tarde pasa un encargado de la preparación de las bebidas de la casa y te da sugerencias de bebidas, mismas que te prepara a la mesa, de igual forma, los clásicos de la coctelería y los mocktails que tienen, están muy ricos, buena presentación y muy bien preparados.
En general es un restaurante para visitar en distintas ocasiones o cuando solo tienes antojo de comida japonesa, tiene áreas a mejorar pero es un lugar recomendable.