Ana Cajigas
Hace 3 meses
Llevábamos reserva pero de nada sirvió, nos hicieron esperar dos horas detrás de cadena en un tumulto de gente descontrolada y suplicante para que los dejaran pasar; al final si nos dejaron entrar y nos instruyeron que nos colocáramos en la barra y solo entraban rápido los conocidos del “santi” el cadenero, de la “venezolana” la recepcionista y del “Toño” al parecer un socio. Cuando preguntamos qué pasaba, eso si muy honestos, nos dijeron que los jefes tienen compromisos y esos son los que pasan primero.
Ya estando adentro, sin mesa, nos ubicamos en la barra, como nos indicaron, sin embargo un señor de los de corbata verde como supervisor nos pidió que nos moviéramos porque estábamos afectando las ventas, ya que bloqueábamos la barra, cabe mencionar que ni el metro está tan lleno a las 7 de la mañana como estaba ese lugar, los tragos muy buenos, arriba de 200 pesos pero muy buenos.
Ah esa hora, tipo 7, ya estaba completamente lleno el lugar
Ya al final todavía nos mandan un correo que lamentaban mucho que no hubiéramos asistido … cuando son ellos los que te ignoran, no revisan la reserva y hasta se siente como burla porque nunca pidieron mi reserva.
Yo se que no me necesitan para llenar el lugar pero si tenía expectativas altas que me tratarán con respeto, desgraciadamente, no paso.
Eso, sin mencionar que existen condiciones de riesgo en ese edificio, como conexiones malhechas, exceso de personas, rutas de evacuación que están ocupadas por filas y personas u obstruidas por mobiliario o, por gente que desea Ingresar al establecimiento.
Ya con esta, me despido mis chavos, no creo volver, ninguna necesidad, de que me irrespeten, me aplasten, Me empujen, me dejen parada por dos horas para entrar más cinco que permanecí, porque ni las sillas caben, ademas la gente está tan ebria que hubo un par de rubias con ma realidad alterada que se pusieron bastante agresivas y nadie del establecimiento intervino.
Lo único bueno es el último cadenero, qué persona tan Amable
Saludos raza, mentira no fue …