Ana Belén Piñas Peñasco
Hace 2 meses
Me acerqué a este lugar por casualidad, de esos lugares que te llaman la atención por la armonía, la vibrita y la intuición, desde que me acerqué me trataron muy cordiales y en todo momento me atendieron muy bien, es comida deliciosa que vale la pena probar, yo por desconocimiento empecé pidiendo tabule que es una ensaladita muy rica, el alambre de pollo que también es una buena porción, Te Emir me gustó mucho y el postre de dedo de novia, es comida muy diferente a la tradicional pero si pruebas cada bocado con conciencia te darás cuenta de su gran sabor. Toda la carta se ve deliciosa y el personal es muy amable que te pueden ayudar a elegir algo adecuado a tus gustos. Y lo que me explicaron la diferencia entre comida libanesa y árabe parecido a la diferencia entre comida poblana y oaxaqueña 🤯✨✨✨ Planeo regresar más seguido.