Jeanette Ramirez
Hace 2 meses
-La arquitectura del lugar es muy bonita; los detalles de decorado muy "vintage", el mobiliario, la luz adecuada para el concepto que maneja. Nos asignaron un espacio a gusto.
Eso es lo único bueno de esta terraza.
Lo malo:
-Durante mi estancia, llovió y tienen muchas goteras, literalmente nos estábamos mojando y nos cambiaron a las mesas de enmedio, pésimo!
Sus mesas tambaleantes, tuvieron que ponerle algo para que no se moviera. De verdad incómodo.
-El menú de alimentos muy limitado; no tienen muchas opciones y sus porciones son pequeñas.
Ordené una hamburguesa con papás y llegó con el pan quemado, la carne muy grasosa y las papás secas, sin sabor.
La coctelería sabía más a agua mineral: les falta preparación y presentación.
-Abren de Miércoles a Domingo
Mi visita fue en Miércoles, abren a las 6 pm. A las 7:30 ya no tenían disponibilidad de varios alimentos y cócteles, eso no debería suceder.
-No tenían percheros (que porque los acaban de pintar), ni posavasos, la mesa todo el tiempo la teníamos mojada hasta que pedíamos que nos la limpiaran.
Para lo que sí estaban al pendiente los meseros, era para quitarnos los platos cuando ni siquiera habíamos terminado los alimentos, ni permiso pedían. Se percibía la presión para seguir consumiendo, asustaba lo invasivo de esa acción.
Este lugar atrae por el concepto, pero definitivamente tienen muchas áreas de oportunidad; desde revisar que sus instalaciones estén adecuadas para todo clima, mejorar la calidad de sus alimentos y poner más atención en el servicio.