Isabella Gamo
Hace 6 meses
El ambiente del restaurante es tranquilo y acogedor, ideal para disfrutar de una comida sin prisa. El servicio es amable y atento, lo que hace que la experiencia agradable.
En cuanto a la comida, las porciones pueden parecer pequeñas a simple vista, pero en realidad son perfectas ya que te dejan satisfecho. Probé el ribeye y la picaña, ambos jugosos y con sabor. Aunque pedí el ribeye en término medio, llegó un poco más cocido (término 3/4), pero seguía estando jugoso. La picaña también vale totalmente la pena, al igual que el resto de los platillos. La pasta es rica, la sopa de tortilla tiene muy buen sabor y la hamburguesa de pollo estaba jugosa.
Para acompañar la carne, la papa al horno es una excelente opción. Sin embargo, la pizza, aunque no es mala, no la recomendaría al 100%. Los platillos en general están muy bien condimentados y equilibrados en sabor.
Las bebidas son ricas y complementan bien la comida. Además, los precios son accesibles y buenos para la calidad que ofrecen.
Si hay algo que podría mejorar, sería la presentación de los platillos, pero esto es un detalle menor considerando la buena calidad de la comida. En definitiva, es un lugar que vale la pena visitar.