José Andrés Díaz López
Hace 1 mes
De niño probé Happy's Pizza cuando tenían una sucursal en la Anzures y me parecían las mejores pizzas. Con ese recuerdo, más de tres décadas después, fui con mi novia y con la ilusión a la sucursal de Miguel Ángel de Quevedo.
Y me encontré sí con un ambiente similar a lo que recordaba y con la pizza cortada de manera cuadricular, lo cual me revivió esos recuerdos.
Sin embargo, la pizza me dejó muchísimo qué desear. En algunas partes quemada porque seguramente la dejaron muy cerca de la llama en el horno.
Eso es pasable, porque sucede muy a menudo, lo cual quizá le da un gusto particular; pero donde sí se me hizo inaceptable, fue que en el centro de la pizza, estaba totalmente aguada. La Margherita, absolutamente aguada, con el jitomate puesto así recién salido de la lata o partido, lo cual con el agua del mismo, la hacía aún más aguada.
Y la otra mitad de pizza de carnes frías, con solo tres rodajas de salami, con sabor fuerte pero no agradable; el jamón y el queso, totalmente sin sabor. Mismo caso de la salsa de tomate.
Esa pizza, más de 400 pesos, absolutamente no lo vale.
En resúmen, una pizza quemada, aguada y con muy poco sabor. Intenté levantárselo con hojuelas de chile quebrado, salsa inglesa y hasta un chilito ahí que tienen naranja, y nada le ayudó.
Para rematar, nos sentamos en una de las sillas del patio, y ahí tienen coladeras. El tufo a caño es constante, aunado a que, en general, las instalaciones se ven viejas y descuidadas.
Lamentablemente no encontré, ni de casualidad, el sabor ni la experiencia que viví de niño. Prefiero quedarme con ese recuerdo; definitivamente no volvería a esta sucursal, al menos. Sería cuestión de ir a otra, a ver si esto no está ya estandarizado.