Arianne Gaona
Hace 1 mes
Hicimos una reservación con anticipación para un cumpleaños, confirmada tanto por llamada como por mensaje. Al llegar con todos los invitados, nos informaron que “no existía” y que el gerente tampoco estaba disponible para dar solución.
Resulta increíble que un lugar falle en lo más básico: respetar una reservación. No estamos hablando de física nuclear, solo de organización y responsabilidad, dos cosas que aquí brillan por su ausencia.
Ojalá estas reseñas sirvan para que la administración contrate personal con un mínimo de criterio y capacidad de atención al cliente.