Fanny Mora
Hace 2 meses
Restaurante pequeño y acogedor, con una atmósfera linda gracias a su luz cálida. Fuimos a cenar un jueves por la noche, pero la atención fue inconsistente. El servicio se sentía disperso, algunos meseros no eran particularmente amables ni se acercaban con frecuencia, lo cual afectó un poco la experiencia.
La comida estuvo bien, aunque en general no superó nuestras expectativas. Lo más destacado fue el pan de masa madre, que estaba realmente delicioso. En resumen, fue una experiencia buena, pero no memorable.