abraham Carrillo
Hace 1 mes
El lugar es pequeño por lo que hay que llegar temprano o tener que esperar para pasar porque sí se llega a llenar mucho, principalmente en fines de semana. Ponen caricaturas de los 80s y 90s que te darán nostalgia ver, el ruido es moderado aunque sí se tuvo que pedir se le bajara a la música porque era difícil platicar. Tienen un menú muy amplio pero no tienen de todo para todos los gustos, por ejemplo, unos fideos la tenían o picante o en agridulce y siendo que tenía buen tamaño, después de un rato era tedioso el sabor. Los ramen sí estaban muy ricos al igual que sus diferentes bebidas.