Mauricio Eichner
Hace 7 meses
*PUERTO GETARIA*
En la mejor ubicación de Nápoles, justo frente al acceso del Pepsi Center, se encuentra este restaurante instalado en una casona que se ha transformado en local comercial. Tuve la suerte de ser recibido en la puerta por su chef.
Es un lugar destacado en medio de una zona altamente competitiva, con una impresionante variedad de opciones; aquí nadie se equivoca al elegir.
El restaurante tiene una buena capacidad en cuanto al número de mesas y comensales que puede atender. También es importante destacar que cuenta con un personal de servicio adecuado para las diferentes áreas, lo que garantiza un buen servicio.
Todo el personal está muy bien entrenado y es conocedor de los productos que ofrecen a sus visitantes, pudiendo explicar con facilidad cada uno de los platillos.
La calidad de la materia prima y de los alimentos es inmejorable. El sabor es delicado, muy bien balanceado y 100% auténtico, representando a la cocina cantábrica.
Los platillos son elaborados, sustanciosos y con un sello distintivo. La velocidad del servicio en cocina es muy buena. Las porciones son abundantes y, en muchos casos, ideales para compartir.
La vajilla es bastante estándar y el emplatado no ofrece ningún tipo de sorpresa. En cuanto a precios, no es económico; se sitúa por encima de la media, pero sin duda vale lo que cuesta.
La decoración es austera, poco atractiva y apunta más a lo clásico.
No es un lugar muy familiar; está más orientado a servir comidas para grupos y reuniones de negocios. No tengo duda de que es un lugar al que hay que regresar.
Sin duda, este restaurante se puede calificar con 4.5 sobre cinco estrellas.