luis s
Hace 2 meses
La comida es excelente: sabores bien logrados, porciones generosas y una presentación espectacular. Las entradas como el ceviche de coco y los filetes de tilapia son destacables, al igual que los postres, especialmente el volcán de chocolate y el plátano flameado estilo “callejero”. La mixología también sobresale, con cocteles creativos servidos en cocos, vasos con forma de elefante o con efectos de humo. Además, ofrecen cervezas asiáticas a buen precio.
El ambiente del lugar es muy agradable y el costo, aunque no es bajo, vale lo que pagas. Fuimos en grupo y todos quedamos satisfechos con lo que pedimos.
Sin embargo, el servicio dejó un mal sabor de boca. Aunque el mesero fue atento en general, se mostró renuente a cambiarnos de mesa pese a que nos estábamos mojando por la lluvia. Lo más decepcionante fue al final: decidimos dejar la propina en efectivo (13%, es decir $750), y su actitud cambió por completo. Se mostró molesto y grosero, como si fuera obligatorio dejar más. Eso arruinó una experiencia que iba muy bien.