Israel Medina
Hace 8 meses
Me encanta especialmente este lugar. Ir solo es edificante a nivel personal, pero ir con tu persona favorita eleva el nivel a su punto correcto. El chocolate Belga es sobresaliente, se que no es para todos pero si tu organismo te lo permite no te lo niegues. Panes y más panes, delicias a más no poder. Yo prefiero ir en horario de baja afluencia y adentro. Aunque en temporada calurosa se agradecen las mesas al exterior. Pero ve de noche, cuando el día ya dio de sí. Se disfruta mucho. Obviamente en fin de semana la zona es una locura por la noche, encontrar espacio para estacionar es realmente complicado, y aunque quedes lejos, no es tan malo; caminar la zona un poco es parte de la experiencia. Pídete un pan francés con frutos rojos, de veras.