Luis Rivero
Hace 2 semanas
El lugar es lindo, pero como la mayoría de lugares de la zona es lo que esperas. El servicio del capitán y los meseros es perfecta, obviamente te ensartan la botella de agua casi casi que llegando, pero si vas a esos lugares sabes que así es. El ambiente se sentía tranquilo, la música con un buen volumen para disfrutarla y platicar al mismo tiempo.
En cuanto a la comida no fue nada espectacular, los calamares no se sentían frescos, algunos estaban suaves y otros estaban duros, dando a entender que venían de diferentes bolsas congeladas, eso sí, la pizza y las bebidas muy buenas, sin duda la masa si es de las mejores que he probado en gdl, se las recomiendo, aunque el jamón no estaba sobresaliente. Quizá volvería, para probar otras cosas del menú, que tampoco es muy amplio ni ofrece cosas nuevas, sin duda es un lugar para gastar dinero sin esperar una experiencia gastronómica de alto nivel.