Oscar Sánchez
Hace 3 semanas
En la cuestión de los alimentos no existe queja todo estuvo rico salvo por las berenjenas de cortesía mejor no las ofrezcan. Los precios serian acorde a la zona y lugar si la atención estuviera a la altura de los mismos, sin embargo desde la llegada el sábado por la noche no hay quien te reciba más qué un par de empleados de mala cara,un muchacho delgado con la arrogancia y mirada despectiva de quien no está agusto en su piel y tras el una mesera indiferente qué no conoce los platillos ni los vinos. Al pedir una recomendación el muchacho solo recomendó los vinos más caros de la carta, sin conocimiento auténtico de lo que ofrece ojalá mejoren mi recuerdo del lugar es muy diferente a lo que es hoy.