Nora Elemi Cruz
Hace una semana
La verdad, era la primera vez que viajaba a la CDMX y me recomendaron este hotel, ubicado a una calle de una de las avenidas más importantes y cerca de Polanco. El lugar es realmente bello; las habitaciones son encantadoras y todo me pareció muy lindo al principio.
Sin embargo, tuve una experiencia incómoda en el restaurante. Escuché a un hombre alto, de complexión tosca, gritar una frase bastante inapropiada: “Qué lindas piernas, me las pongo de aretes”. Al inicio pensé que era una broma entre compañeros, pero al día siguiente noté que el mismo hombre —según su gafete, llamado Juan Pablo, quien estaba detrás de la barra— no dejaba de mirarme de forma incómoda.
Me parece importante que se reporten y atiendan este tipo de actitudes micromachistas. Este no es un hotel de paso, y fuera de ese incidente, ofrecen un servicio impecable. Quiero destacar la excelente atención de Luis, en recepción, así como de Armando, gerente del restaurante, y de Daniel, quienes fueron muy profesionales y amables en todo momento.
Finalmente decidí cambiarme de hotel, ya que no me sentí completamente cómoda, pero agradezco profundamente el trato del resto del equipo. Ojalá puedan tomar medidas para evitar que estas situaciones se repitan. ❤️🩹