Cristina H
Hace 1 mes
El MUAC es un espacio muy bonito y bien cuidado. Desde la entrada la experiencia es agradable: el lugar está limpio, el personal en taquilla es muy amable y explican con claridad cómo organizar el recorrido. La tienda es un plus: encuentras objetos únicos, libros y merchandise interesante.
Lo único que noté como área de mejora es que dentro del museo, en ciertos espacios, los guardias de seguridad no siempre detectan cuando algunas personas usan las salas para sesiones de fotos personales, lo que puede arruinar un poco la experiencia de otros visitantes que buscan apreciar las obras con calma.
Aun así, siempre se siente el toque de pertenecer a la UNAM: un museo público, con gran nivel, sin la saturación de publicidad que a veces vemos en museos privados. Vale la pena visitarlo con frecuencia.