Pi Olvera
Hace 2 meses
Viernes por la mañana.
El edificio es precioso, la atención de todo su personal desde los policías que están en la planta baja es genial, todos amables, cordiales y atentos; las personas que te dan la bienvenida en cada piso, en la terraza, personal de limpieza y personas de talleres son excepcionales. Gracias.
Están dos exposiciones, una de unos siameses que para mi gusto no es arte, ni artístico, ni te provoca sentimientos más que de incomodidad. Es muy colorido, pero no implica que sea arte. Esta expo está en el primer y segundo piso, si quieren pasar a observar esta bien, pero no esperen gran calidad en técnica y expresión artística, más bien es algo de ese nuevo "arte" experimental que deja mucho que desear.
Por otro lado en el cuarto piso todo cambia, esta la muestra de piezas de verdadero arte y asombro del maestro Roberto Ruiz, artista de origen Oaxaqueño que talla hueso, así es, huesos.
Esta obra es tan impresionante que no dejas de admirar cada una de las piezas con asombro y una inquietante admiración y respeto. No pueden perderse esta muestra y el video que se proyecta, una breve explicación a su obra de maestro Ruiz y sus hijos.
En la terraza hay una hermosa vista de las calles aledañas, cafetería y librería. Sin duda la atmósfera te invita a probar algo, tomarte fotos, tomar fotos, comprar un libro quizás y quedarte un rato a leerlo.
El museo ofrece talleres los fines de semana (sábado y domingos), además de que la entrada es totalmente gratuita.
Vayan, vayan, vayan. Museo del Estanquillo siempre es una oportunidad de asombro y enriquecimiento aunque no siempre las obras sean de nuestro agrado.