Estefania Inz
Hace un año
Lamentablemente, mi experiencia en el salón Mickey Hair de Guadalajara fue una gran decepción. Decidí hacerme una decoloración, y el precio final fue un exorbitante de 16,000 pesos. Durante el proceso, me agregaron mascarillas y tratamientos sin informarme previamente, lo que claramente infló el costo sin mi consentimiento.
Pasé seis horas en el salón, y durante todo ese tiempo, el personal parecía más interesado en platicar entre ellos y atender a otras clientas que en hacer su trabajo de manera eficiente. Además, mientras me cepillaban y peinaban, me jalaron el cabello repetidamente sin ningún cuidado, causando mucha incomodidad y dolor.
El ambiente del salón dejaba mucho que desear. La limpieza no era la mejor, y el ruido constante de las conversaciones del personal hacía que fuera difícil relajarse. Además, hubo una falta de profesionalismo evidente; en lugar de concentrarse en mi tratamiento, el personal se distraía con frecuencia, haciendo que el proceso fuera mucho más largo de lo necesario.
Aunque el resultado final fue aceptable, definitivamente no valió la pena por el precio y la mala calidad del servicio. Por el costo elevado y el trato recibido, no puedo recomendar este lugar y definitivamente no regresaré.
Después de esta situación, llamé para quejarme del lugar y la respuesta fue igualmente decepcionante. La gerente solo pidió disculpas, admitiendo que debieron hacerme una cotización adecuada y no darme un precio falso por teléfono. Me dijo que debería haber tenido una cita de valoración antes de darme el costo, pero no me resolvieron nada más. La falta de solución a mi queja solo confirma la falta de profesionalismo y atención al cliente en este salón.
En mi opinión, el salón Mickey Hair de Guadalajara necesita mejorar significativamente su servicio al cliente y profesionalismo si esperan justificar sus precios.