ILiana Alba
Hace 3 meses
Visitar el Mariposario de Xcaret es como entrar a un pequeño paraíso lleno de colores y vida. Es uno de los más grandes del mundo y alberga cientos de mariposas de distintas especies que revolotean libremente en un entorno selvático, lleno de flores, plantas y senderos que invitan a caminar despacio para descubrir cada detalle.
Aquí no solo las observas: aprendes sobre su ciclo de vida, desde la oruga hasta el primer vuelo. La sensación de tenerlas tan cerca, posándose en flores —o a veces sobre ti—, es mágica y perfecta para fotos inolvidables.
Además, detrás de este lugar hay un gran trabajo de conservación y educación ambiental. Cada visita ayuda a valorar la importancia de proteger a estos frágiles polinizadores y su ecosistema.
Sin duda, es un espacio que enamora a niños y adultos por igual, y un imperdible dentro del parque Xcaret.