Loredana Rincón
Hace una semana
Hemos venido aqui expresamente a probar paellas con familia de afuera que estaba de visita. El Local desde el primer momento resulta encantador, especialmente para gente que no esta acostumbrada a los restaurantes de aqui de España. La atención ha sido buena, hemos pedido una mesa redonda para poder comer a gusto en familia y las peticiones han sido escuchadas. Desafortunadamente nos dieron la ultima mesa del local y nos sentíamos en esa esquina casi que acorralados y congelados del frio (justo debajo del ducto del aire). El personal ha sido bastante rapido y amable en todo momento. La comida llego en poco tiempo, los entrantes estaban deliciosos (los calamares a la andaluza y la ensalada de mango ha sido un descubrimiento total), las porciones eran mas que correctas y de sabor estaba bastante bien. Eramos 5 y la paella fue un espectáculo, creo que pidiendo para uno menos igual hubiese sido suficiente. De sabor estaba bastante bien, a mi parecer les faltaba un poco mas de sabor a mar, aun asi no estaba excesivamente salada, que en algunos lugares con la sal intentan llegar a completar el sabor, cosa que se agradece. LA sangra de cava estaba fresca y en su punto. No hemos pedido postre porque la verdad fue demasiada comida. Hemos gastado un total de 288 euros para 5 comensales con entrantes y la paella. Lo mas importante es que los invitados han quedado contentos y satisfechos. Las paellas las preparan delante de todos, es maravilloso para gente de afuera ver esto, incluso en la esquina tienen un banco donde poder subirse y hacer alguna foto. Recomendado al menos alguna vez. Se debe hacer reserva.