Carlos Iván Castillo Moya
Hace 1 mes
Don Asador es de esos restaurantes que confirman por qué la parrilla argentina tiene tan buena fama. Desde el primer momento se respira calidad, producto bien tratado y una clara vocación por hacer las cosas bien.
Optamos por varios platos de la carta y, sinceramente, todos estuvieron riquísimos. Las carnes, en su punto, sabrosas y bien presentadas, demuestran el dominio de los cortes y la parrilla que se espera de un asador argentino de nivel. Poco hay que añadir sobre sus tablas y cortes que no se sepa ya: producto de primera y ejecución impecable.
Mención especial merece la provoleta argentina. No soy especialmente amante de los quesos, pero esta provoleta es absolutamente recomendable: equilibrada, bien fundida, con carácter y perfecta para compartir. Una grata sorpresa.
Acompañamos la comida con unas copas de vino que redondearon la experiencia y elevaron aún más la velada. Pero si algo marcó la diferencia fue el trato recibido. Alex nos atendió con una cortesía y profesionalidad excepcionales: atento, cercano y siempre pendiente de que no faltara nada. Atenciones de primera, de las que hacen que uno quiera volver.
En resumen, excelente comida, muy buen vino y un servicio impecable. Don Asador no solo cumple, sino que deja huella. Un lugar totalmente recomendable para disfrutar de la auténtica esencia de la parrilla argentina en Barcelona.